Pearl Harbor Catapultó Desarrollo de Industria Farmacéutica

Pearl Harbor Catapultó Desarrollo de Industria Farmacéutica
Click to open popup



El 24 de junio de 1938, el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, convirtió en ley el Acta de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, la cual permitió a la FDA tener autoridad sobre todos los medicamentos al requerir chequeo previo a la comercialización y prohibición de afirmaciones terapéuticas “sin revisión” en las etiquetas.  Esto significó control del costoso proceso de aprobación de medicinas, llevando el poder de la industria farmacéutica hacia un nivel sin precedentes.

Tres años después, el 7 de diciembre de 1941, veintiún barcos estadounidenses auspiciosamente hicieron explosión en el puerto de Pearl Harbor en Hawaii, matando a 2,388 estadounidenses y obligando a los Estados Unidos a entrar de inmediato a la II Guerra Mundial. Convenientemente, los portaviones más importantes no estaban en el puerto ese día, ya que habían sido retirados hacia otro lugar y el infame “silencio de radio” de los pilotos de compate japoneses que se imprimió en los libros de historia resultó ser una mentira colosal.

El 20 de enero de 2000, el 43vo presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, fue juramentado e de inmediato designó a su “mano derecha”, Donald Rumsfeld, como Secretario de Defensa. Rumsfeld, anterior CEO de Searle Pharmaceutical, fue uno de los jugadores más poderosos y manipuladores en el estafador mundo de las Gigantes Farmacéuticas.

El 11 de septiembre de 2001, tan solo 20 meses después, tres de los más populares edificios en el mundo se desmoronaron hasta el suelo al mejor estilo de una demolición (http://www.youtube.com/watch?v=Zv7BImVvEyk) en la ciudad de Nueva York, matando a más de 3,000 estadounidenses.

Rumsfeld fue una pieza crucial en la planificación de la respuesta de los Estados Unidos hacia los “ataques” y poco después de las muy convenientes guerras “preventivas” libradas en Irak y Afganistán.

Invocando la Guerra para Hacer Dinero

El “Complejo Industrial Militar” no es nada nuevo. Tal vez sea algo que sobre lo que ya has escuchado antes de que la guerra es “buena” para la economía, pero la verdad es que la guerra es buena para los políticos que tienen intereses financieros en las empresas que se benefician directamente de ella. Siguiendo tanto la I y II Guerras Mundiales y las recientes Guerras en el Oriente Medio, las estadísticas no pueden mentir sobre el dramático incremento en la demanda de tratamientos para problemas mentales y emocionales, a los que usualmente se les refiere como Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), lo cual llevó a una gigantesca ganancia inesperada para las empresas farmacéuticas líderes. ¿Acaso crees que es una colosal coincidencia?

Escandalosas situaciones similares y las reacciones del gobierno de los Estados Unidos en ambos escenarios alertan a ciudadanos inteligentes y racionales que los políticos estadounidenses no están creando leyes que busquen el bienestar de las mayorías, al contrario están absolutamente comprometidos en beneficiarse de un esquema “garantizado” de iniciar guerras y luego tratar a las masas con medicamentos costosos que derivan en una gigantesca fortuna en ganancias para la élite de los pocos quienes están “blandiendo la hoz”.  (http://www.youtube.com/watch?v=amC4l_gCI10)

Hechos y Cifras

Más del 70% de los estadounidenses creía que Saddam Hussein estaba detrás de los ataques del 11-S y la historia ha demostrado que eso no era así y es más, Saddam no tenía armas de destrucción masiva.

El General Marshall y el Secretario de Estado, en la era de F. D. Roosevelt, nombraron el día de Pearl Harbor una semana antes del ataque.

George W. Bush fue capturado en video con una reacción bastante indiferente y despreocupada cuando el servicio secreto susurró a su oído en un salón de clase que el país había sido atacado por terroristas. (http://topdocumentaryfilms.com/fahrenheit-911/)

Los gigantes farmacéuticos antes de la Segunda Guerra Mundial: Merck, Squibb, Lilly y Pfizer propulsaron la producción de penicilina y ganaron apoyo del gobierno federal, celebrando la conferencia CRM sobre la penicilina tan solo 10 días después de Pearl Harbor.

Dick Cheney y Donald Rumsfeld hicieron fortunas personales por decenas de millones monopolizando contratos laborales en Irak y de la venta de medicamentos para tratar al personal militar y contrataron a civiles que sufrieron lesiones y estrés traumático producto de las Guerras en el Oriente Medio.

Los ingresos trimestrales de las grandes empresas de petróleo y gas incrementaron después de las invasiones de los Estados Unidos a Afganistán e Irak, excediendo las mayores ganancias en 30 años, con Exxon posicionándose como la #1 en ganancias totales. Bajo la presidencia Bush, la aprobación de una ley sobre el petróleo para repartir ingresos con los kurdos fue un punto de referencia fundamental para los Estados Unidos que se beneficiaban con la Guerra en Irak.

Robert Stinnet, condecorado veterano de la IIGM, publicó su libro de 199, “Día de Engaño: La Verdad sobre FDR y Pearl Harbor”, donde revela que FDR no solo sabía por adelantado acerca del ataque, sino que su administración puso a Japón en un estrangulamiento económico antes de la guerra, “abriendo la puerta de atrás” para el ataque.

Antes del 11-S, en 1999, Monsanto se fusionó con el gigante farmacéutico Pharmacia, la cual de manera conveniente absorbió la enorme división de medicamentos R.D. Searle, creando un nuevo Monsanto agroquímico (OMG) y subsidiaria biotecnológica.

El 7 de octubre de 1940, el Comandante Lugarteniente Arthur H. McCollum recomendó en un memorando (el memo McCollum) que los Estados Unidos provocara a los japoneses para que atacaran a los Estados Unidos, de modo que la población estadounidense cambiara su posición respecto a la guerra y apoyara el “contraataque” venidero.

En pos de los “ataques terroristas” del 11-S, Bush de forma activa buscó la incorporación de un beneficio en medicamentos recetados para los beneficiarios de Medicare.

La limpieza de todos los escombros de Pearl Harbor y de la destrucción del 11-S en Nueva York fue de manera sospechosa llevada a efecto con gran rapidez y ningún escombro fue jamás analizado por el gobierno de los Estados Unidos. (http://911review.com/motive/profits.html)

El presente salto de la Industria Farmacéutica fue empañado por el “desastre del elixir de sulfanilamida de 1937”, conduciendo al involucramiento de la FDA en el rémigen farmacéutico y al “Acta de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos” de FDR tan solo unaño después.

Rumsfeld fue Presidnete del Consejo de Directores de Gilead Sciences antes de ser nombrado para el gabinete de Bush. Gilead Sciences patentó y propulsó el medicmaneto Tamiflu, el medicamento para la gripe “maravillosamente popular” que se vendió por todo Estados Unidos, generando miles de millones de ganancias. Desde luego, “Rummy” Rumsfeld todavía posee participación accionaria importante en Gilead.

¿Qué es el Terrorismo Farmacéutico?

La columna vertebral de la Medicina Occidental está apoyada principalmente por los medicamentos recetados, la quimioterapia y los tratamientos con radiación. Estas formas de “medicina” son bastante caras, patentables y manipuladas por el gobierno, la FDA, los medios y los Gigantes Farmacéuticos. Por setenta años, el público estadounidense se le ha coaccionado para que tome decisiones entre diferentes toxinas las cuales son promovidas y altamente recomendadas como medicina convencional y todas las formas de tratamientos naturales han sido etiquetados como alternativos (es decir, riesgosos) o como una forma de “curanderismo” o “charlatenería”.

Hay una fuerte razón de peso detrás de la preferencia en los currículums escolares y en los libros de historia porque se favorezca las destrezas de memorización y preguntas cerradas de opción múltiple, ya que la Élite Financiera que dirige al gobierno, no desea que la gente desarrolle habilidades de pensamiento analítico profundo, no desea que surjan investigadores críticos que indaguen en los hechos y cifras de la historia, lo cual, gracias a Google y al Acta de Libertad de Información, están ahora fácilmente disponibles.

Fuentes:

http://911review.com/motive/profits.html
http://www.youtube.com/watch?v=amC4l_gCI10
http://www.sourcewatch.org/index.php?title=Donald_H._Rumsfeld
http://acswebcontent.acs.org
http://rawfoodinfo.com/articles/art_pharmaterror.html
http://www.abovetopsecret.com/forum/thread750467/pg1
http://truth11.com
http://forums.randi.org/showthread.php?t=70696
http://www.godlikeproductions.com/forum1/message1716459/pg1
http://www.greens.org/s-r/33/33-02.html
http://www.youtube.com/watch?v=zIxEVqtiKUQ

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *