EEUU Ayudó a los Comunistas Chinos a Ganar el Poder

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913-mao-china-postEl stablishment del Comunismo en China también fue apoyado por los norteamericanos a través de Moscú o a veces directamente. Ya en los años veinte, funcionarios judíos estaban visitando China para introducir el Comunismo en ciertas áreas. Entre esos “consejeros” estaban Adolfo Yoffe, Michael Borodin (nombre real: Jakob Grusenberg, fundador del Partido comunista en México en 1919), Bela Kun, Enrique Fischer (en realidad Heinz Neumann) y Vasili Bluecher (en realidad Galen- Chesin), quiénes llegaron a ser después, responsables de repugnantes atrocidades contra el pueblo chino.

Otro judío soviético, Anatoli Gekker que había sido el poder velado detrás de los líderes títeres comunistas, Damdin Sukhkhe-Bator (1893-1923) y Khorlogin Choibalsan (1895-1952) en Mongolia en 1922, se transformó en Comisario Político para las regiones comunistas de China en 1924. El Comunismo se introdujo en Mongolia en 1921. Dos judíos de Rusia, V. Levichev y Yan Gamarnik, dirigieron el Ejército Rojo chino. Un judío inglés llamado Billmeier, dijo que los rojos chinos estaban armados con las armas soviéticas.

El Marxista chino Sun Yatsen (Sun Yixian) era un eminente francmasón.

Incluso Chiang Kai shek (Jiang Jieshi) cooperó al principio con los Comunistas. Era un francmasón del grado 33 (del rito escocés) quién después rompió con los Comunistas y se transformó en el líder de la China burguesa.

Los Estados Unidos exigieron a los japoneses detener la lucha contra los Comunistas chinos entre 1937 y 1945. El gobierno norteamericano traicionó el frente anti-comunista de Chiang Kai shek en el otoño de 1948. El General George C. Marshall (1880-1959), entonces Secretario de Estado, exigió que Chiang Kai shek permitiera a los Comunistas en su gobierno.

Marshall había sido enviado especial del Presidente Truman en China de 1945 a 1947. Afirmaba que los Comunistas eran buenas personas pero Chiang Kaishek se negaba a aceptarlo. Esta negativa fue todo lo que los norteamericanos necesitaban y Chiang Kai shek fue dejado sin ayuda. En cambio, el apoyo para Mao Tse Tung aumentó (la ayuda a los Comunistas chinos fue vía Moscú).

El 31 de enero de 1949, Comunistas en tanques norteamericanos rodaron en Beijing y el 31 de octubre, la República del Pueblo de China fue proclamada oficialmente.

La guerra civil acabó después de haber cobrado 20 millones de vidas. En los años siguientes Estados Unidos afirmaba que Mao Tse Tong se había distanciado de la dictadura y buscaba introducir la democracia. Claro que ésto era mentira, pero necesitaban mostrar una buena imagen de los Comunistas chinos.

Esto se planificó ya en la Conferencia de Potsdam en el verano de 1945, según Gary Allen. Comprensiblemente , EE.UU. deseaba ocultar su rol en este proceso. Esto fue confirmado por el representante del Departamento de Estado, Owen Lattimore: “El problema era cómo permitirle [a China] caer sin hacerlo parecer como si los Estados Unidos los habían empujado.” China es ahora una área de desastre en el medioambiente. Las zonas de polución industrial más degradada localizadas en Rusia o en Europa Oriental, parecen reservas naturales en la comparación. Hay pueblos como Benxi (quizás el pueblo más sucio del mundo) donde chinos de 25 años están muriendo de cáncer. (Dagens Nyhetcr, 9 de enero de 1994) Mao Tse Tong tenía varios consejeros judíos detrás de él. Uno de éstos era el judío británico Sidney Rittenberg que trabajó para Mao desde 1946 a 1976. Ellos eran llamados “Consejeros Voluntarios”.

En esta descuidada foto, Mao Tse Tung (1º a la dra.) tenía a Po Ku (1º a la izq.) pero la imagen de éste fue eliminada después que perdiera “el favor de Mao” Gracias a tales consejos, Mao asesinó a 46.000 intelectuales en su campaña contra los intelectuales en 1957. El número de tales víctimas llegaría a subir más tarde.

43 millones de personas murieron de hambre durante un período de tres años en relación con el “Gran Salto Adelante”. Otro dos millones fueron asesinados.

Las “reformas” agrícolas habían asesinado antes a 1.5 millones de hacendados.

Durante la revolución cultural, los Guardias Rojos persiguieron a 100 millones de personas, aproximadamente la mitad se cree que murieron. Se sabe que por lo menos 400.000 fueron asesinados. Nadie sabe las cifras exactas – las cifras reales pueden ser dos veces más altas.

Se informó que 90.000 personas fueron masacradas sólo en Guangxi, según las estadísticas incompletas. (Dagens Nyheter, 17 de agosto de 1992) Al mismo tiempo, una epidemia de canibalismo se extendió por Wuxuan. Sus formas más extremas eran los “banquetes de caníbales”: carne, hígado, corazón, riñones, muslos, espinillas … hervidas, fritas, asadas. En el punto más “alto” de esta epidemia, la carne humana fue preparada y servida en los comedores del comité revolucionario del pueblo de Wuxuan. (Dagens Nyheter, 17 de agosto de 1992) Zheng Yi, un Guardia Rojo de Beijing, relató lo siguiente en una entrevista para un documental de la BBC sobre Mao Tse Tung en 1993: “Al principio las personas se asesinaban unas a otras debido a sus convicciones políticas. Luego empezaron a comerse a las personas. Matándoles simplemente ya no era suficiente. Sólo comiendo la carne de sus enemigos podían mostrar su conciencia de clase. Usted torturaría a alguien primero, luego abriría su estómago, mientras ellos todavía estaban vivos. Como en la matanza de un cerdo, usted sacaría el corazón y el hígado, los cortaría y los comería.” Zheng Yi se transformó más tarde en un disidente y logró fotografiar algunos documentos secretos acerca de los crímenes comunistas en China. Por lo menos 137 personas y probablemente cientos más, fueron comidas, según los documentos secretos sobre el canibalismo entre los Guardias Rojos en la provincia de Guangxi a finales de los años ochenta. (Dagens Nyheter, 8 de enero de 1993) Se asume que aproximadamente 30 millones de personas pudieron ser asesinadas durante los primeros diez años, hasta 1959. El terror sangriento empezó en Beijing el 24 de marzo de 1951 y se extendió a otras ciudades mayores. Sólo en 1960, se asesinaron a más personas en China que durante toda la guerra chino-japonesa.

El profesor Richard L. Walker de la Universidad de Carolina del Sur estimó que las muertes del Comunismo chino hasta 1971 serían 62.5 millones por lo menos. En julio de 1994, después de conocerse nuevos y estremecedores documentos, Chen Yizi en la Universidad de Princeton dijo al Washington Post que el número total de chinos asesinados durante el terror comunista fue por lo menos de 80 millones. (Dagens Nyheter, 19 de julio de 1994, A 9.) Después se supo que el número de víctimas del Comunismo en China fue de 140 millones. (Hufvudstadsbladet, Helsinki, 23 de diciembre de 1997) Los Estados Unidos de América también son responsables de esas vidas.

El banquero judío multimillonario e Illuminatus, David Rockefeller, describe al régimen de terror del Presidente Mao como “uno de los más importantes y exitosos en la historia humana“. Él creía que Mao había tenido éxito en fomentar un propósito altamente moral y común en China. (The New York Times, 10 de agosto, 1973, Gary Allen, “The Rockefeller File”.) Después de la matanza en la Plaza de Tienanmen en 1989, cuando Washington impuso sanciones oficiales contra Beijing, las compañías norteamericanas continuaron vendiendo sus productos en China como si nada hubiera pasado. Las sanciones no fueron observadas; las sanciones eran simplemente una obra para la galería.

(Dagens Nyheter, 13 de diciembre de 1989) Israel también ha entregado ayuda militar y económica a China.

Los Estados Unidos ayudaron a Adolfo Hitler, a los terroristas de Pol Pot en Camboya, a Saddam Hussein (quién, con esta ayuda, asesinó a 300.000 Árabes que vivían en los pantanos ricos en petróleo entre el Tigris y Éufrates en marzo de 1991) y a otros terroristas políticos. Pero ésa es otra historia …

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