La propiedad más destacada de la acedera, es su actividad diurética, útil para combatir la retención excesiva de líquidos.

También es fuente abundante de vitamina C y extraordinariamente rica en hierro. Un inconveniente de la acedera es que contiene demasiados oxalatos,lo que la hace desaconsejable para las personas con propensión a formar cálculos, las reumáticas y las artríticas.

La acedera tiene varios usos medicinales tradicionales. Desintoxica la sangre, regular el flujo de la bilis, normalizar la menstruación y cortar los vómitos.

Su cultivo como verdura o condimento se lleva a cabo a pequeña escala.

Se aprovechan sus hojas, que tienen sabor a vinagre (lo que hace que en algunas regiones se le llame vinagrerita), pero dicho sabor se debe al ácido oxálico que contienen.

Se consumen cocidas como las acelgas y espinacas.

Son comestibles tanto sus hojas como sus tallos tiernos, que tienen un sabor ácido característico.

Precisamente, debido a su sabor ácido se emplea habitualmente como condimento de ensaladas y para dar un toque diferente a las sopas u otros platos.

Consumida en fresco resulta muy recomendable para quitarse la sed.

Se extrae de esta planta el bioxalato de potasa (sal de alazán). El alazán crudo hace fundir o ablandar los bordes de los pescados.

Buena fuente de hierro y vitamina C, y dado que se consume normalmente cruda, es un alimento especialmente interesante en caso de anemia.

A pesar de todas sus virtudes dietéticas, se aconseja que las personas que tienen tendencia a formar cálculos renales, la consuman con precaución, debido a su concentración en ácido oxálico. Esta sustancia produce una sensación desagradable de adormecimiento de la lengua.

Si se consume en gran cantidad, se combina con minerales como el calcio y el hierro, dificultando su absorción, y favorece la formación de cálculos (piedras) en el riñón.

Las hojas frescas o en decocción son eficaces contra las pérdidas de apetito, los empachos, pero es mejor consumir las hojas a pequeñas dosis ya que contienen oxalatos.

Las hojas (y en general toda la planta) masticadas presentan un agradable sabor acidulado refrescante.

Salud

• Combate la anemia, es diurética y abre el apetito. Regula la función del hígado y de la vesícula biliar

• Las raíces y las semillas pueden utilizarse en decocción como diurético y contra las infecciones cutáneas (sarna o empeine).